La Cueva Misteriosa

Capítulo I

Hace dos años, tres chicos llamados Gustavo, Cecilia y Francisco fueron a investigar la Cueva Misteriosa. Era una noche oscura y con neblina.
Se encontraron con una gran sorpresa. Había cuatro ataúdes, dos con ropa y dos con comida. Los chicos se asustaron y salieron corriendo. Después de dos largas horas, como del miedo iban con los ojos cerrados, se perdieron.
Gustavo, Cecilia y Francisco se alegraron al ver, de repente, una grieta, treparon por las piedras y había un…

Autores: Germán Chávez – Irma Lara – Nicolás Costanzo – Ignacio Sala – Rocío Gariador – Ma. José Piñero – Daniel Calderón – (Grupo: Supergenios)
Ilustrador: Daniel Calderón
Escuela Nº 16 "Hipólito Irigoyen"
General Mansilla (Estación Bartolomé Bavio) Pcia. de Bs. As.

 

Capítulo ll

...cofre con un tesoro dentro oculto entre las piedras, pero los niños no sabían que al mover el tesoro despertarían a su guardián, el vampiro que ha dormido por más de 200 años, pero el vampiro había despertado.
Alcanzaron a escapar, pero menos uno, Gustavo, pues lo atrapó el vampiro y lo tomó como rehén. Mientras tanto los otros niños abrían el cofre, claro que si estaban preocupados por su querido amigo Gustavo, pero también querían ver lo que había en el cofre y para su sorpresa en el cofre había....

Autores: Andrea Alvarez, Alejandro Castro, Matías Flores, Jorge Mancilla, Natalia Nuñez, Matías Ojeda, Héctor Sáez.
(Grupo: Los Skaters)
Dibujante: Matías Flores
Colegio Etchegoyen, Talcahuano, Chile.

Capítulo III

Había fantasmas, una bruja y muchas arañas.
Entonces ellos corrieron en busca de su amigo.
Claro que los fantasmas, la bruja y las arañas, los perseguían y Cecilia le dijo un plan a Francisco y ella le dijo:
Francisco, yo me esconderé en aquel árbol y tú te desviarás rapidamente cosa que ellos se chocaron.
Dicho y hecho, el plan funcionó, ellos corrieron rapidamente hasta la cueva y felizmente el vampiro estaba profundamente dormido roncaba como un león y su aliento olía a buzón y rescatarón a Gustavo y entonces cayó una roca en la entrada de la cueva y empezaron a observar...

Escrito e ilustrado por: Antonella Higa Olivari y David Hernan Terrones Lafosse.
Colegio Espíritu Santo. Lima - Perú

Capítulo IV

...todo estaba muy oscuro y húmedo, prácticamente aterrador. Tenían miedo de que el vampiro despertara, buscaban en silencio, para no despertar al vampiro, un lugar escondido para pasar la noche, pero de pronto Gustavo se tropezó con una pequeña piedra y el vampiro se despertó, cogió a Cecilia y desaparecieron, los niños asombrados por lo que había pasado empezaron a buscar por toda la cueva algún rastro del vampiro y de su amiga, pero no hallaron nada, parecía que la tierra se los había tragado; mientras tanto Cecilia estaba aterrorizada pues el vampiro estaba dispuesto a chuparle la sangre, no se encontraban en la cueva estaban en un paraje cercano a ésta.

Los niños tardaban de salir de la cueva, tanto esfuerzo hicieron tratando de mover la piedra que por fin cedió, corrieron para buscar a su amiga que estaba a punto de ser chupada por el vampiro, la encontraron pero no sabían como hacer para que el vampiro se separa de ella, gracias a Dios Francisco había leído varios libros sobre cosas sobrenaturales y un capítulo trataba de los vampiros, decía que le tenían terror al ajo, a las cruces, a todo lo relacionado con Dios y se morían si les clavabas una estaca en el corazón, le comunicó todo esto a Gustavo a quien se le ocurrió hacer una cruz de ramitas, al terminarla se la tiró a Cecilia, quien se la mostró al vampiro, pero no le hizo nada, ni el más leve daño, en ese momento de desesperación Cecilia logró

zafarse del vampiro y corrió junto a sus amigos, quienes la cogieron y corrieron hacia el interior del bosque, no miraban para atrás por temor a que el vampiro los siguiera, dicho y hecho, el vampiro los estaba siguiendo, ya iban a ponerse a salvo cuando de repente Francisco se cayó y el vampiro lo cogió, Cecilia y Gustavo siguieron corriendo pensando de que Francisco estaba detrás de ellos, pero al llegar a una cabaña que había en el interior del bosque se dieron cuenta de que faltaba su amigo, de pronto se abrió despacio la puerta de la cabaña, ellos asustados gritaron, pero no había de que asustarse, pues era Kevin el leñador que vivía ahí, hizo pasar a los niños quienes le contaron todo lo que les había pasado, le contaron todo hasta lo de la cruz, Kevin les dijo que no iba a servir de nada la cruz, pues el vampiro es inmune a todo eso, lo único que quedaba era encontrarlo y matarlo con una estaca; los niños salieron de la cabaña armados con una estaca, agradecieron a Kevin lo que les había dicho y fueron al encuentro del vampiro.
El vampiro estaba con Francisco no muy lejos ni cerca de la cabaña, los niños cogidos caminaban por los árboles buscando a su amigo y al vampiro, después de largo rato de búsqueda encontraron al vampiro con Francisco, pero ellos no los habían visto, por eso los Cecilia y Gustavo con esa ventaja atacaron al vampiro por la espalda, quien se convirtió en polvo al ser clavado con la estaca.
Los niños alegres por este triunfo no se dieron cuenta de que la bruja y los fantasmas ...
Escrito e ilustrado por Carol Hinostroza Cardenas
Colegio Teresa González de Fanning. Lima - Perú

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